
Por: Dr. Israel H. Cedeño-G.
La reciente notificación de un brote de Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH) a bordo del crucero MV Hondius, que zarpó de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril de 2026, ha encendido las alarmas de la comunidad sanitaria internacional. Este evento no solo resalta la persistencia de los virus zoonóticos, sino que pone a prueba los protocolos de sanidad marítima y la vigilancia epidemiológica transfronteriza en un mundo interconectado.
El Evento: Brote en el MV Hondius
A mediados de abril, tras iniciar su travesía desde las costas argentinas hacia el Atlántico Sur, el MV Hondius reportó un conglomerado de casos con sintomatología respiratoria grave y falla hemodinámica entre sus pasajeros. Las investigaciones moleculares confirmaron que el agente causal es el Virus Andes (ANDV).
La peculiaridad del Virus Andes, a diferencia de otras cepas de Hantavirus, es su capacidad de transmisión interhumana. Aunque el mecanismo principal sigue siendo la inhalación de aerosoles provenientes de excretas de roedores infectados, el ANDV ha demostrado en brotes previos que puede propagarse de persona a persona a través de contacto estrecho. Un crucero como el MV Hondius —un ambiente cerrado y con alta interacción social— constituye un escenario de alto riesgo para este tipo de propagación.
El reservorio natural del Virus Andes es el roedor Oligoryzomys longicaudatus, comúnmente conocido como ratón colilargo, endémico de la región patagónica y zonas del Cono Sur.
Situación en Panamá: Un Escenario Diferente
Ante la magnitud del brote en el MV Hondius, surge la interrogante: ¿Existe riesgoepidémico para Panamá?
Desde una perspectiva técnica, el riesgo de que el virus Andes se establezca en Panamá es bajo. Las barreras ecológicas son determinantes: el reservorio del virus Andes no habita en latitudes tropicales. Sin embargo, el riesgo de «casos importados» por viajeros procedentes del Cono Sur o del propio crucero es real. No obstante, Panamá cuenta con una robusta red de vigilancia que ha gestionado el Hantavirus como una enfermedad endémica por décadas.
El Hanta en Panamá (2021-2026)
En los últimos cinco años, Panamá ha mantenido una incidencia variable, con casos localizados principalmente en la región de Azuero. Las cepas detectadas en nuestro territorio son:
- Virus Choclo: Es la cepa más frecuente y la responsable de la mayoría de los casos de SCPH en el país. Su reservorio es el ratón arrocero (Oligoryzomys costarricensis).
- Virus Calabazo: Asociado al ratón de cola corta (Zygodontomys brevicauda). Generalmente se manifiesta con formas febriles menos graves, aunque se mantiene bajo estricta vigilancia.
¿Por qué en ciertas áreas?
Los casos son comunes en Los Santos, Herrera y Veraguas. Esto se debe a la combinación de actividades agrícolas (cultivo de arroz y maíz) y factores climáticos que favorecen la proliferación de los reservorios cerca de las viviendas durante las épocas de cosecha y cambios estacionales.
Prevención y salud pública
A diferencia del Virus Andes identificado en el MV Hondius, en Panamá no se ha documentado la transmisión persona a persona. El contagio ocurre estrictamente por el contacto con el entorno del roedor. La prevención se fundamenta en:
- Ventilación de espacios cerrados por al menos 30 minutos antes de ingresar.
- Limpieza de superficies con solución de hipoclorito de sodio (cloro).
- Manejo adecuado de granos y desechos sólidos para no atraer roedores.
- Uso de protección respiratoria en labores de limpieza de depósitos o galeras.
Impacto en la salud pública
El Hantavirus representa un desafío crítico debido a su alta tasa de letalidad, que puede oscilar entre el 20% y el 40% si no se recibe atención hospitalaria oportuna. El impacto no es solo clínico, sino socioeconómico, al afectar principalmente a la población rural en edad productiva y requerir unidades de cuidados intensivos altamente especializadas.
La misión es clara: la vigilancia genómica y el monitoreo de los reservorios son las únicas herramientas que nos permitirán anticiparnos a que un brote en alta mar se convierta en una amenaza local. La prevención sigue siendo nuestra mejor intervención.
* Médico epidemiólogo. Jefe del Departamento de Salud y Atención a la Población del MINSA. Director Médico de MiniMed Corp.





