
REDACCIÓN | Panamá en Directo
Panamá | abril 17, 2026Escucha este artículo
Panamá en Directo | Cuba refuerza su discurso de defensa ante crisis energética y tensiones con Washington
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que la isla atraviesa un momento “sumamente desafiante”, en medio de una crisis energética y económica que atribuye a las medidas impuestas por Estados Unidos, y advirtió sobre la necesidad de preparar al país ante posibles amenazas, incluida una eventual agresión militar.
Durante un acto conmemorativo por el aniversario de la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana —hecho ocurrido en abril de 1961 en el contexto de la invasión de Bahía de Cochinos—, el mandatario señaló que el país debe estar listo para enfrentar escenarios complejos. “No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, expresó.
Díaz-Canel describió con detalle el impacto de la crisis en la vida cotidiana de los cubanos. Mencionó apagones prolongados, interrupciones en el descanso, paralización de industrias y limitaciones en el transporte y los servicios básicos, como consecuencia directa de la falta de combustible. Según indicó, esta situación responde tanto al embargo económico que Estados Unidos mantiene desde la década de 1960 como a decisiones recientes de la administración del presidente Donald Trump.
Entre esas medidas, destacó una orden ejecutiva firmada en enero que busca impedir el suministro de petróleo a la isla, bajo la advertencia de aplicar aranceles a los países que comercien crudo con Cuba. Washington justificó esa decisión al considerar a la isla como una “amenaza inusual y extraordinaria” para su seguridad nacional y política exterior.
Antes de esta medida, Venezuela era el principal proveedor de petróleo de Cuba, pero ese flujo se interrumpió tras la captura del presidente derrocado Nicolás Maduro en una operación militar en Caracas el pasado 3 de enero. Otros países, como México, también suspendieron sus envíos ante las presiones arancelarias.
El desabastecimiento energético ha provocado un deterioro acelerado de la infraestructura eléctrica, así como la afectación de hospitales, transporte de alimentos y otros servicios esenciales. En este contexto, se han registrado protestas en distintas zonas del país, con manifestaciones espontáneas de ciudadanos que golpean cacerolas y encienden fogatas durante los apagones.
A finales de marzo, Cuba recibió un cargamento de aproximadamente 100.000 toneladas de combustible procedente de Rusia, equivalente a unos 700.000 barriles. Sin embargo, expertos advierten que ese suministro solo permitiría sostener el sistema energético por un periodo limitado, estimado en poco más de diez días .
Las declaraciones del mandatario se producen en un momento de alta tensión bilateral. Esta misma semana, el presidente Trump insinuó la posibilidad de una acción militar contra Cuba al señalar que fuerzas estadounidenses podrían “pasar por la isla” tras finalizar la guerra en Irán. No es la primera vez que el mandatario estadounidense hace referencias de este tipo, ya que en meses recientes ha hablado de un “gran cambio” en Cuba e incluso de la posibilidad de “tomarla”.
A pesar del tono de confrontación, el Gobierno cubano ha reconocido la existencia de contactos diplomáticos con Estados Unidos, aunque sin avances concretos hasta el momento. Díaz-Canel, por su parte, reiteró que su país mantiene la disposición al diálogo y a una salida pacífica.
“Creemos en el diálogo y en el poder extraordinario de la paz para sostener la vida en el planeta”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre las consecuencias humanas de un eventual conflicto entre ambas naciones.
En medio de este escenario, también se han registrado señales limitadas de apertura, como la flexibilización de inversiones para cubanoestadounidenses, la liberación de más de 2.000 presos y la presencia de un equipo técnico del FBI en la isla para investigar un incidente ocurrido en febrero. Sin embargo, estas acciones no han modificado el clima de tensión que marca actualmente la relación entre La Habana y Washington.





