REDACCIÓN | Panamá en Directo
Panamá | enero 19, 2024Desafíos Electorales 2024: Inteligencia artificial, desinformación y el riesgoso cóctel que se avecina

El panorama electoral del 2024 se vislumbra como un terreno desafiante, donde la sombra ominosa de la desinformación se cierne con una intensidad sin precedentes, potenciada por la inquietante influencia de la Inteligencia Artificial (IA). En un escenario donde casi la mitad de la población mundial se encuentra en países con elecciones previstas para este año, los riesgos asociados a la desinformación impulsada por la IA se elevan a niveles preocupantes.
Un ejemplo reciente durante las elecciones presidenciales en Taiwán ilustra la magnitud del problema, con usuarios de TikTok siendo bombardeados por videos engañosos dirigidos específicamente a candidatos que abogaban por la independencia frente a China. Este incidente resalta la urgente necesidad de evaluar si los avances en la IA serán empleados a una escala crítica capaz de modificar el curso de las votaciones, según advierte Julien Nocetti, investigador asociado del Centro Rusia/Eurasia del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).
La desinformación, con su objetivo de avivar discordias en temas polémicos, encuentra terreno fértil en un contexto de polarización política, desconfianza en los medios y líderes, así como en conflictos internacionales como los de Ucrania y Gaza. La proliferación de la IA generativa, permitiendo la creación sencilla de imágenes y sonidos falsos, se ha convertido en una herramienta temible para la manipulación de información.
China y Rusia, como actores destacados, suscitan preocupación a nivel internacional al ser señalados por orquestar campañas de desinformación. En Estados Unidos, donde se celebrarán elecciones en noviembre, se vislumbra la posibilidad de campañas de desinformación llevadas a cabo por Rusia, China, Irán y otros actores.
La desinformación no solo mina la legitimidad de los resultados electorales, sino que también puede tener consecuencias peligrosas para la democracia, como lo evidenció el asalto al Capitolio en 2021 tras acusaciones infundadas de fraude electoral por parte de Donald Trump.
Mientras los estados se preparan para hacer frente a la desinformación, la legislación y las regulaciones avanzan a un ritmo más lento que la evolución tecnológica. La automatización en la lucha contra la desinformación plantea desafíos, ya que las redes sociales y la tecnología avanzan más rápido que el proceso político. Aunque se implementan mejoras en la legislación, como en la Unión Europea, y se buscan iniciativas por parte de las plataformas digitales, la lucha contra la desinformación sigue siendo un desafío constante en el panorama electoral global de 2024.








