Panamá enfrenta uno de los períodos climáticos más complejos de los últimos años. El 12 de mayo, el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMPA) confirmó oficialmente que el país está en alerta por fenómeno niño panama 2024, con una probabilidad del 85% de permanencia hasta fin de año. No es una noticia menor: significa 12 a 18 meses de déficit de precipitación, temperaturas elevadas y presión sobre los sectores más vulnerables de la economía.
La ingeniera Luz Graciera Calzadilla, directora general del IMPA, fue clara en su diagnóstico: el calentamiento del Pacífico ecuatorial —la zona que se extiende entre las costas de Perú, Ecuador y Australia— ya cumplió todos los parámetros científicos para declarar la condición. Pero aquí está el detalle que importa: mientras que en Sudamérica El Niño trae lluvias torrenciales e inundaciones, para Panamá y el Caribe significa lo opuesto: sequía.
Un déficit que duele: 20% menos de lluvia en tres meses
Los pronósticos del IMPA para mayo, junio y julio son contundentes. Se espera un déficit de precipitación que puede alcanzar el 20% en comparación con los promedios históricos. Para el arco seco —esa franja que atraviesa Herrera, Los Santos y parte de Veraguas—, eso representa una crisis real. Veinte por ciento menos de lluvia acumulada en tres meses no es un número abstracto; es la diferencia entre una cosecha viable y pérdidas significativas.
Calzadilla enfatizó que el fenómeno nino panama 2024 no significa que no llueva. La temporada lluviosa llegará, pero retrasada. En el arco seco, por ejemplo, se pronostica que las lluvias normales comenzarán a principios de junio. Sin embargo, la combinación de este déficit inicial con la entrada posterior a la temporada seca —que históricamente es más severa— crea un escenario de vulnerabilidad prolongada.
El IMPA utilizó una herramienta llamada «años análogos» para validar estos pronósticos: comparó los últimos seis meses de datos con el registro histórico y encontró similitudes con 1997 (un Niño fuerte), 2002, 2009 y 2023. Todos esos años dejaron cicatrices en la producción agrícola panameña. La probabilidad de que se repita es alta.
El calor extremo que ya se siente
Pero antes de que llegue la sequía, Panamá ya está experimentando un golpe de calor inmediato. Las temperaturas han aumentado entre uno y tres grados Celsius, y cuando se combinan con la humedad relativa típica de los trópicos en transición hacia la temporada lluviosa, la sensación térmica alcanza los 40 grados Celsius o más, dependiendo de la región.
Calzadilla aclaró un punto importante: ese calor extremo que se siente ahora no es solo consecuencia del calentamiento global de largo plazo, aunque también. Es la confluencia de varios factores: el cambio climático de fondo, el inicio del Niño y la transición estacional. El resultado es que sectores como la salud, la agricultura y la energía ya están bajo presión.
La crisis energética que se avecina
Aquí es donde la conversación se vuelve económica y política. Panamá depende en un 68% de la generación hidráulica para su electricidad. El resto proviene de fuentes térmicas, solar y eólica, pero con capacidades instaladas limitadas. Cuando bajan los caudales de los ríos —como ocurre durante El Niño—, la generación hidráulica se reduce drásticamente.
En 2023-2024, el Centro Nacional de Despacho de Carga (que maneja Etesa) logró evitar apagones mediante un manejo riguroso de los embalses de Bayano, Fortuna y Estrella de los Valles. Pero fue un ejercicio de precisión financiera, no de abundancia. Mientras que el resto de Centroamérica, República Dominicana y Colombia sufrieron cortes de electricidad, Panamá se mantuvo conectada. El costo: mayor dependencia de generación térmica, que encarece la energía y aumenta las emisiones de CO2.
Calzadilla advirtió sobre un riesgo crítico: si el nivel del lago Bayano baja por debajo de lo permitido, recuperarlo no es fácil. Son 300,000 hectáreas. Una depresión severa del embalse podría tener consecuencias que se extiendan más allá de una temporada.
El Canal de Panamá en la cuerda floja
El Canal es otro actor vulnerable. Durante 2023-2024, la autoridad del Canal manejó la crisis desde el punto de vista económico «muy bien», según Calzadilla, pero fue mediante estrategias financieras, no por abundancia de agua. El suministro se vio «sumamente afectado». Cuando hay eventos meteorológicos extremos, el Canal se ve obligado a abrir compuertas y liberar agua que se pierde. Es agua que no se puede almacenar ni reutilizar.
Esto toca un tema más profundo: la falta de infraestructura de almacenamiento. Panamá necesita sistemas de cosecha de agua —concepto que el expresidente Laurentino Cortizo promovió en campaña y que muchos inicialmente tomaron como broma—, pero construidos estratégicamente. No simples abrevaderos, sino embalses y sistemas de riego que permitan aprovechar los períodos lluviosos para enfrentar los secos.
El agua subterránea: el recurso invisible y desprotegido
Aquí emerge un problema que pocos mencionan: los acuíferos. Calzadilla explicó que entre el 30% y 40% del agua almacenada en Panamá está bajo tierra, en acuíferos que recargan los ríos. Sin embargo, no se miden ni se protegen adecuadamente.
El IMPA, en colaboración con el Ministerio de Ambiente, está implementando un proyecto para instalar piezómetros —instrumentos que miden el nivel del agua subterránea— especialmente en el arco seco. Es un paso necesario, pero llega tarde. Mientras tanto, cuando hay crisis de agua, el Ministerio de Salud y el MIDA abren pozos de emergencia sin coordinación ni monitoreo. Es agua subterránea que se extrae sin saber cuánta hay ni cuándo se agotará.
¿Qué hacer? Responsabilidad individual y política pública
Calzadilla fue honesta: el IMPA proporciona información. Las medidas corresponden a otros sectores. El agropecuario debe revisar sus fechas de siembra según los pronósticos mensuales. El sector energético debe diversificar su matriz. El gobierno debe diseñar políticas de largo plazo.
Pero hay algo que cada panameño puede hacer ahora: usar el agua potable para lo que es, no para despilfarros. No llenar tanques de reserva en edificios para que los inquilinos la usen indiscriminadamente. No abrir pozos sin control. No tirar basura a los ríos y cursos de agua.
Calzadilla fue directa: «Hay que asumir responsabilidad. Cada uno de nosotros tiene que tener conciencia de ese tema».
Lo que viene: 12 meses críticos
Los años análogos estudiados por el IMPA duraron entre 12 y 18 meses. Eso es lo que Panamá debe esperar. No es un trimestre difícil. Es un año de ajustes, crisis potenciales y decisiones que afectarán desde la producción agrícola hasta el precio de la electricidad.
El fenómeno nino panama 2024 no es una predicción alarmista. Es ciencia. Y la ciencia dice que hay que prepararse ahora, mientras todavía hay tiempo para tomar decisiones inteligentes en lugar de reaccionar en pánico cuando el agua escasee y las facturas de electricidad suban.
El IMPA ha hecho su trabajo: medir, analizar, advertir. Ahora le toca al país escuchar.
pocas que yo recuerdo. Está aquí con nosotros. La ingeniera Luz Graciera Calzadilla, directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá. El apreciado IP. Ingeniera. Buenos días. Bienvenida. Muchas gracias por lo de apreciado apreciada y bienvenida siempre. Gracias. Gracias. Muy amable por la invitación, eh? Sí, estamos en tiempos difíciles. tiempos difíciles del clima calentamiento global terrible. exceso de gases de efecto invernadero. CO2 en la atmósfera de forma desmedida. Esos tranques que sufrimos todos los días. Eso es CO2 derechito para la atmósfera. la cantidad de de pataconcitos que hay en el país. Cuando la basura se descompone, genera metano y el metano es un gas efecto invernadero sumamente tóxico. Entonces no quiero pensar serro patacón. Bueno, casualmente, casualmente, no solamente a niveles de de la atmósfera que respiramos, sino que se va a engrosar las capas de la capa de de gases de efecto invernadero que son necesarios, pero no al nivel de de del tamaño ni de la cantidad de contaminaciones de de estos gases, porque normalmente desde que el planeta es planeta, existe con vapor de agua, con con gases que son necesarios. Bueno, dicho esto, este estamos ahora nosotros en Panamá el día 12 de mayo. anunciamos que estamos en alerta niño, es decir, que ya se cumplieron todos los parámetros para decir que estamos en una condición del fenómeno del niño, que es el calentamiento. ya se ha dicho en diferentes lugares, diferentes com- cómo se dice documentos, etcétera. Pero no vale vale la pena, señalar que es el calentamiento del Pacífico ecuatorial. Ese Pacífico va entre las costas de Perú, Ecuador y Australia. Esa zona en la que, eh, cuando se calienta. completamente afecta el planeta entero, no solamente el área nuestra, eh? y tiene efectos muy diferentes en las diferentes regiones, porque, por ejemplo, para Perú, Ecuador, Chile, el sur les trae lluvia. grandes cantidades de lluvia, inundaciones, eh? Para nosotros lo contrario nos trae, eh déficits de precipitación. eh, también se ha estado hablando mucho de la categoría del del famoso, eh, niño. Nosotros en este momento no estamos mayormente interesados en en darle categoría porque ni nos corresponde ni ni es, digamos que que una prioridad decir que el niño va a ser fuerte, muy fuerte, Godzilla, etcétera. Lo que nosotros estamos enfocados es en ver cuáles son los efectos para Panamá y cómo nosotros, eh, podemos dar la información necesaria para que los diferentes sectores se preparen. Eh, nosotros ahí, ahí sí me tengo que tener en algo. Yo conversaba con con un climatólogo la semana pasada que me decía ese calor que está experimentando el Caribe latinoamericano en estos momentos, sobre todo el Caribe, no tiene nada que ver con el niño porque el niño ni siquiera ha llegado. Hay un golpe de calor que se está sintiendo en la actualidad en diferentes zonas de Panamá, Colombia, Venezuela. eso que usted traslada del calentamiento global es básicamente o este golpe de calor que estamos sintiendo en la actualidad es la consecuencia de eso que usted dice del calentamiento global, en el en el planeta. Sí, en efecto, pero pero también el niño, porque una de las características del niño es que hay un aumento de las temperaturas entre un grado hasta tres grados Celsius. eso hace que nosotros tengamos la sensación térmica elevadísima, porque cuando nosotros hablamos de temperatura es una temperatura medida en nuestras estaciones. Pero eso combinado con con la humedad relativa que tenemos una humedad relativa altísima porque vivimos en los trópicos porque está en la transición hacia la temporada lluviosa. El mes de abril y mayo son meses de transición. Entonces esa combinación lo que hace es que tengamos una sensación térmica hasta de cuarenta, cuarenta y tantos grados Celsius, dependiendo de las regiones. entonces eso por supuesto que tiene efectos directos, sobre todo en el sector agropecuario, en el sector salud, en el sector energía porque está muy presionada por el tema del calor, los aires acondicionados, la salud se afecta. Hay esos golpes de calor definitivamente y hay que entonces tomar las me las medidas. No, no, no es ponerse al sol. eh, si no es necesario entre las 09.00 h a las 15.00 h, 16.00 h. Entonces, volviendo al tema del fenómeno del niño, eh? para Panamá tiene un déficit de precipitación en el Pacífico y un ligero aumento en el Caribe. Esa es el comportamiento. y la presencia de él. Lo sentimos sus efectos en el trimestre o en el segundo semestre, pero fundamentalmente en noviembre, diciembre, enero. Esto es lo que para nosotros es preocupante y es por lo cual nosotros hemos estado recorriendo el país prácticamente. En el fin de semana estuvimos en el karate del de de los Santos con el sector agropecuario, con Elisa diciéndole Bueno, mire, para el análisis que nosotros hicimos del pronóstico de lo que estamos esperando en precipitaciones para los meses de mayo, junio y julio, que es un déficit que puede llegar hasta el 20 %. de precipitación. Eso tiene afectaciones en las áreas climáticas del país de do- de forma diferente. O sea, para el arco seco, 20 % menos de lluvia acumulada en esos tres meses es muy fuerte. Sin embargo, para el área de Tierras Altas Tierras Altas Chiricana, eh, El Dén inclusive no es tan fuerte. Entonces cada región tiene que saber cuál es el comportamiento climático de su zona y tomar en cuenta que va a haber una disminución de las lluvias no significa que no vaya a llover. O sea, nosotros vamos a entrar en la temporada lluviosa. está un poco retrasada en muchas áreas en el arco seco, por ejemplo, nosotros estamos pronosticando que hasta principios de junio es que comenzarán a tener las lluvias normales de la temporada lluviosa del arco seco. Es decir, hay que prepararse. eh nosotros en nuestros análisis también para pronosticar esa disminución de las lluvias se tomaron en cuenta una herramienta que se llama años análogos, es decir, años parecidos a lo que tiene lo que ha ocurrido en Panamá en los últimos seis meses registrado en las estaciones meteorológicas que tenemos entonces. esos seis meses de análisis los comparamos con la estadística y salieron los años análogos de 1997, que fue un año niño fuerte, muy fuerte el 2002, el 2009 y el 2023. entonces yo les digo a los sectores Qué registro ustedes tienen? ¿Qué les pasó en la producción en esos años? Porque probablemente con una probabilidad alta. Eso se va a repetir. Entonces para qué nos preparemos para esos tipo de escenarios? Así que, eh, eso es lo que nosotros ingeniera. Si hay un ochenta y tanto %, 82, 85, 85 % de probabilidades de niños. Qué pasa con el 15 % que eso podría revertirse. De pronto pasar. No, no tiene, no tiene cómo revertirse. Lo que pasa es que siempre se maneja, eh? O sea, más bien ese 85 % no es de que si va a haber o no va a haber niños, es la permanencia, OK. Es que ese va a haber niños, pero la permanencia es la que 85 % para este trimestre y aumenta para los siguientes, eh, los siguientes meses. Es decir, que vamos a tener el niño por lo menos hasta fin de año. Eso es lo complicado, porque eso puede adelantar la entrada a la temporada seca. Por otro lado, también se va a unir a la temporada seca. Es decir, venimos deficitarios y vamos a entrar en temporada seca, que fue exactamente lo que pasó en el 2023-2024. y como consecuencia de ello. Qué hacemos? Hay que prepararse en el el sector agropecuario, pues Para, eh, vamos a volver a ver las vacas flacas que veíamos eso. Mientras que no haya, digamos este políticas que que estén mirando a largo plazo, vamos siempre a estar este. Pero a mí me da mucha risa porque cuando el entonces candidato Laurentino Cortizo y posteriormente presidente Cortizo. dijo en la campaña cosecha de agua. La gente pensaba que se había equivocado. que era un chiste. y no cosecha de agua existe. Ahora la pregunta es cuánto se ha hecho para esa cosecha de agua para ahora, para enfrentar situaciones como es que si el profesor aquí lo que pasa con con nuestro territorio es que es muy plano. Entonces, eh, pues hacer embalses para para recoger agua. a veces no, no, sobre todo el arco seco, que es tan plano. A veces no es tan fácil. Entonces lo que se hacen son prácticamente abrevaderos y que requiere una tecnología de hacer excavaciones de recubrir con con los productos que sean necesario para que el agua no se filtre. aprovechar cuando cuando hay los períodos de lluvia, etcétera. y establecer el riego. Hay que hay que establecer sistemas de riego. Eso, eso no, no cabe duda. Ahora, cuando hay déficit de agua se afecta a todo. Se afectan las tomas de agua potable, se afectan las tomas para riego, pero bueno, hay que prepararse, por ejemplo, con hacer vacas, con recoger alimentos, con con y sobre todo, ehm. si, eh verificar la la las fechas de siembra, tomando en cuenta los pronósticos que nosotros tenemos, que son actualizados mensualmente y compartidos con el sector agropecuario y todos los otros sectores. Eh, el Canal de Panamá. lo manejó desde el punto de vista económico muy bien en el 23-24, porque no hubo afectaciones, pero fueron estrategias absolutamente financieras, porque en términos de de suministro de agua, pues se vio sumamente afectado. Y es eso la falta de de poder almacenar la lluvia, porque cuando hay eventos meteorológicos extremos. el el canal se ve obligado a abrir las compuertas. Entonces es agua que se pierde, así que es un tema de comenzar a pensar seriamente en almacenamientos, pero bien construido y no que sean para un período o para pasar el el mal rato de la falta de agua. Qué previsión podríamos hacer entonces? para los próximos tres meses. la previsión que nosotros hemos ido, eh, eh, compartiendo en las diez provincias con las mesas técnicas agroclimáticas y que ah, que lo lo hacemos con el sector agropecuario es diciéndole esto es lo que va a haber en en en pronóstico de cantidad de lluvia en cada provincia y ustedes tienen que analizar. cómo se van a preparar nosotros, um, profesor, fíjese que para nosotros es complicado hablar de medidas porque no es de nuestra competencia, ¿verdad? Lo que nosotros hacemos es procurar al máximo tener la mejor información, los mejores modelos, nuestra red de estaciones que valida lo que pronosticamos. es es la digamos que la herramienta que tiene que ser utilizada por los sectores. Nosotros damos la información y creemos que lo damos lo suficientemente oportuna porque nosotros estamos hablando del niño desde el año pasado diciendo que estamos estábamos en neutralidad, pero con esa señal de calentamiento del Pacífico ecuatorial. Si bien es cierto. Lo que ustedes hacen es en base a sus mediciones, proyectar lo que, lo que puede que ocurra. o qué va a ocurrir. Pero claro, por ejemplo, en el niño, los ríos bajan su intensidad. sus caudales y tenemos un, una. plataforma de generación de energía hidráulica importante significa que para esa época a lo mejor va a bajar la generación hidráulica. Sí, por supuesto. Fíjese, profesor, que nosotros, eh, en el año 2023, um, tuvimos un un seguimiento muy estricto semanalmente con el Centro Nacional de Despacho de Texas con ese pronóstico de decirle cuál agua utilizar si la de Baiano, si la de Fortuna, si la estrella de los Valles para que, eh no hubiese en ningún momento la falta de agua. Eh, Dime. Perdón. La falta de electricidad, eh? El la, la, la. ¿Cómo se dice el plantel de de suministro de electricidad en Panamá tiene la hidro, que es un 68%. Tiene solar, tiene eólica y tiene térmica, ¿verdad? Entonces la eólica no es mucho, eh? En estos momentos, el viento tampoco es muy fuerte. El sol sí, pero la capacidad instalada de la solar es muy poca. ahí. Qué pasó en el 23 que hubo el componente térmico muy fuerte, pero ni se secaron los lagos. No se llegó a deprimir un lago de tal forma que recuperarlo sea difícil. Se fue un manejo muy riguroso. Por ejemplo, si usted baja el nivel del lago Baiano. abajo de su de lo permitido recuperarlo no es fácil, pues son 300.000 hectáreas. Entonces recuperar ese lago no es fácil. Así que ahí Etesa maneja el El Centro Nacional de Despacho maneja con fortuna con estrellas los Valles, con las las hidroeléctricas de pasada, de tal manera que en esa ocasión no hubo un minuto. de falta de electricidad cuando se afectó todo Centroamérica, República Dominicana. Colombia tuvieron apagones importantes. Lo que sí es que es altamente probable que se nos encarezca la energía, claro, porque es que el componente térmico va a ser muy alto. Entonces ahí entra el tema de los subsidios y toda esta cosa económica y la crisis allá en Irán que encareció el petróleo, etcétera. Exacto. Exacto. exacto. Creo que la capacidad de maniobra nuestra desde el punto de vista individual es muy poca. Pues sí, yo lo que lo que digo, en los lugares que he estado es que definitivamente la disminución de las lluvias, afecta a todos los sectores. pero ahí entra el nivel de responsabilidad de cada uno de nosotros, no? O sea. usar el agua potable para para lo que es y y no para otros usos que es de despilfarro. Entonces, eh, hay que hay que ser conscientes. Hay que ser conscientes de que va a haber una disminución que va a ser un una un un periodo difícil que ya lo hemos vivido, que en algunas veces he salido, hemos salido mejor, otras peor. y a moderar el tema de los pozos. porque entonces comienza la desesperación de la apertura de pozos. El sistema el Ministerio de Salud abre pozo, abre pozos del Mida y y ese es un agua subterránea que nosotros no estamos midiendo. Estamos sí en un proyecto con mi ambiente para establecer instrumentos que se llaman piezómetros que miden el nivel del agua subterránea, que es el recurso más importante que tiene cualquier país, porque son los acuíferos los que recargan los ríos. Entonces, si no se protegen los acuíferos, nosotros tendremos entonces problemas con los ríos. Cómo se llama el aparato? Piezómetro, piezómetro. Y eso qué hace? Mi mide el nivel del agua subterránea. Y eso ya entonces este, eh, con otra fórmula. Entonces usted puede cuantificar cuánta agua hay en general, en general representa uno entre el 30 y hasta el 40 % de agua almacenada en en Panamá, por ejemplo, no. Porque hay unos estudios antiguos, pero que el proyecto que estamos haciendo, que ya fue una primera parte con los japoneses y mi ambiente. Estamos entonces comenzando a a a de adelante el proyecto en el arco seco en acuíferos del arco seco, que son los que pues hay que monitorearlos muy bien, porque ahí sí hay riesgo de que Bueno, Melisa, le tengo noticias. Me iré para mi casa en la playa. Sí, porque allá yo sí puse páneles solares y tengo pozo, así que así- así ayudo. Porque eso sí digo la lo bueno de lo malo. Es que en el tema de la energía solar va a ser intensa en esa temporada. Sí, sí, afortunadamente, ojalá tuviésemos más, eh, eh, granjas de de de solar porque pero vuelvo a lo mismo. O sea, ahí es el tema de de que también se necesitan grandes extensiones, ¿no? Entonces, eh, cuando hay mucha nubosidad, entonces la transformación a a energía solar es baja. O que cada uno tiene sus limitantes y y bueno, ya vemos que la de la hidro es es fenómenos como el niño, ¿no? pero, pero hemos entendido que a pesar de las nubosidades, más el tiempo de sol. Con con cielo despejado. Sí, sí, sí, sí, claro, con condiciones del niño hay mucho más, eh, cielos despejados. y eso también favorece a la evapotranspiración. O sea que las plantas también se ven muy afectadas porque hay una evaporación muy grande, ¿no? Bueno, amigos oyentes, allí tienen ustedes. el el No, no, nada diferente a lo que es una proyección científica que nos está haciendo el IMPA y y bueno, lo que hay habrá que tomar las medidas que hay que tomar. Habrá que esperar que también, por su parte, el gobierno anuncie qué tipo de medidas va a tomar como gobierno y qué va a aconsejarle a la población que haga. A mí se me antoja una, pero van a seguir ahora a ti promoviendo el desempleo, pero es que o sea, la cantidad de la autos que hay y con agua potable. Entonces ese es un tema. Objetivamente, ese es un tema. al que yo voy que usa más máquinas y dice yo no sé cuántas we usará esta gente. y así por el estilo, no. Y, por ejemplo, en los- en los edificios que tienen tanques de reserva. Entonces se llena el tanque de reserva y los inquilinos lo usan indiscriminadamente. Entonces de repente ya no nos quedamos sin agua y y no viene de de. de allá de Chilibre. Entonces es desesperante. Entonces comienza a ver esas crisis y esas angustias por por no tener el suministro. Hay que asumir. hay que tomar conciencia y asumir responsabilidad. Exactamente. Cada uno de nosotros tiene que tener conciencia de de ese tema, eh? también la contaminación de los de los ríos. tirar basura a los ríos, a las curs, a los cursos de agua. Eso es pecado mortal realmente, claro. Y después nos estamos quedando con una manos en la cabeza. Pero bueno, ingeniera Luz Gcina Calzadilla. Muchas gracias. a la orden este tiempo y ya decirnos esto viene y hay que prepararse. Sí, hay que viene y mínimamente la la estadística habla de 12 meses a 18. los años análogos. Todos ellos fueron de 12 meses. Así que eso es lo que tenemos que esperar por lo menos 12 meses de niños. Bueno, a prepararnos. Entonces vamos a tener que invitar a la gente de Secretaría de Energía a la gente de Tesa que nos comiencen a hablar de cómo hay que prepararse. Muchas gracias. Muy amable. A labor de Esté bien. Gracias. Igual. 0.57 minutos. Señor Alfonso, vamos a cumplir con el cambio que está pendiente.