
Un enfrentamiento violento ocurrido durante el partido número 78 del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor, disputado entre las novenas de Los Santos y Veraguas en el estadio Roberto “Flaco Bala” Hernández, ha provocado reacciones de autoridades, sanciones deportivas y la apertura de procesos legales vinculados a los hechos.
El ministro de Seguridad, Frank Ábrego, explicó que la responsabilidad de coordinar la seguridad en los encuentros recae en la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis), que debe solicitar apoyo de la Policía Nacional cuando lo considere necesario. Según indicó, en esta ocasión no se había requerido presencia policial. El funcionario también subrayó que, aunque la organización del evento es clave, los aficionados deben actuar con responsabilidad y evitar conductas violentas, recordando que el deporte debe promover la convivencia y no enfrentamientos.
Tras los incidentes, la Comisión Técnica de Fedebeis emitió sanciones iniciales mediante el Memorando No. 06-26CT. Con base en los informes de los árbitros y del comisionado del estadio, se suspendió por dos partidos a varios integrantes del equipo de Veraguas: el director Abdiel Ramos, así como los jugadores Erick Murdock (#15), Ricardo Corcho (#22), Alfredo Aldarete (#41) y Jesús Aizprúa (#1). Por parte de Los Santos, fueron sancionados José Gómez (#23) e Ismael Velasco (#96).
La federación indicó que estas medidas responden a lo establecido en el artículo 84 del reglamento oficial, pero aclaró que el proceso disciplinario continúa abierto. En ese sentido, la Comisión Técnica evalúa posibles sanciones adicionales bajo los artículos 89, 90 y 91, y cuenta con un plazo de 48 horas para emitir una decisión definitiva. En su pronunciamiento, el organismo hizo un llamado a preservar el respeto y la calma en los estadios.
En el plano legal, el abogado Mario Luis Delgado, representante del pelotero veragüense Juan Aizprúa, ofreció declaraciones desde el Ministerio Público en Las Tablas, donde rechazó acusaciones que circulan en redes sociales y en instancias judiciales que vinculan a su defendido con un delito contra la vida. El jurista sostuvo que dichas versiones no corresponden con lo ocurrido.
Como parte de la defensa, se presentó el testimonio del jugador Javier Reina, quien resultó con una doble fractura en la mano derecha durante la trifulca. De acuerdo con lo expuesto, los videos del incidente muestran distintos ángulos: en uno se observa a Aizprúa golpeando una malla con un bate, presuntamente para separar a dos personas, mientras que en otro se aprecia el momento en que Reina resulta impactado.

Según el relato, Reina ingresó a las gradas para intervenir en defensa de su padre, un adulto mayor de 62 años que, supuestamente, estaba siendo agredido por un jugador del equipo de Los Santos. En ese contexto, la defensa indicó que ya fue presentada una denuncia penal contra dicho pelotero por la presunta agresión.
El propio Reina explicó que, en medio del altercado, intentó protegerse de los golpes y fue entonces cuando recibió el impacto en la mano. Además, insistió en que el análisis de los hechos debe hacerse considerando todas las evidencias disponibles y desde una perspectiva objetiva.
Mientras avanzan las investigaciones tanto deportivas como judiciales, el caso continúa generando debate sobre la seguridad en los estadios, la conducta de jugadores y fanáticos, y la responsabilidad de los organizadores en eventos de alta convocatoria.





