
Contexto Histórico: De la eliminación a la reemergencia
Panamá posee una historia emblemática en la lucha contra el dengue. A principios del siglo XX, gracias a las agresivas medidas de control de vectores lideradas por William Gorgas durante la construcción del Canal, el país logró eliminar no solo la fiebre amarilla, sino también al mosquito Aedes aegypti. «En 1958, Panamá logró exterminar el mosquito y dio por terminada la campaña de erradicación, pero no mantuvo un sistema adecuado de vigilancia y como consecuencia el país volvió a reinfestarse en 1968, reiniciando el programa de eliminación y erradicación del mosquito, pero con nuevas reinfestaciones en 1972, 79, 80, 81 y 82.» (Revista Médica de Panamá, 14:67-78, 1989/Dutary et al.)
En 1985, el Aedes aegypti fue reintroducido al territorio nacional. Se cree que su entrada ocurrió a través del comercio internacional, específicamente por la importación de llantas usadas que contenían huevos del mosquito, los cuales pueden sobrevivir en condiciones de sequedad por largos periodos. Desde entonces, el dengue pasó de ser una enfermedad controlada a una endemia persistente, con brotes cíclicos que han aumentado en severidad y frecuencia, haciendo necesaria la búsqueda de nuevas herramientas como la vacunación.
1. Detalles y metodología del estudio TIDES
El estudio TIDES (Tetravalent Dengue Immunization Study) es la base científica de la vacuna TAK-003 (comercialmente Qdenga, de Takeda). Panamá fue pieza clave en este desarrollo clínico, liderado por el Dr. Xavier Sáez-Llorens a través de Cevaxin.
• Diseño: Estudio de Fase 3, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo.
• Población: Participaron más de 20,000 niños y adolescentes (4 a 16 años) en 8 países endémicos de América Latina y Asia.
• Esquema: Dos dosis con un intervalo de 3 meses.
• Objetivo: Evaluar la eficacia contra el dengue confirmado por cualquier serotipo, independientemente de si la persona tuvo infección previa (seropositivos) o no (seronegativos).
2. Hallazgos detallados y efectividad
Con un seguimiento de hasta 7 años (datos actualizados a finales de 2025), los resultados muestran:
• Eficacia Global: Prevención del 61.2% de los casos de dengue sintomático.
• Impacto Hospitalario: Su mayor fortaleza es la reducción del 84.1% de las hospitalizaciones, dato vital para aliviar la carga del sistema de salud pública.
• Efectividad por Serotipo: Muy alta para DENV-1 y DENV-2. No obstante, muestra una eficacia moderada para DENV-3 y datos menos robustos para DENV-4.
3. Consideraciones negativas y limitaciones
• El desafío del Serotipo 3: En participantes seronegativos (sin infección previa), la eficacia contra el serotipo 3 fue estadísticamente nula o muy baja. Esto es crítico para Panamá, donde el DENV-3 tiene actualmente una alta circulación.
• Inmunidad decreciente: Se ha observado que la protección contra cuadros leves disminuye con el tiempo, lo que plantea la posible necesidad de dosis de refuerzo.
• Seguridad: Aunque es segura y los efectos adversos son leves (dolor local, fiebre leve), su eficacia varía según el historial inmunológico del paciente.
4. Factores para la decisión en Panamá
La implementación de la TAK-003 en el esquema nacional de vacunación debe considerar:
• Situación epidemiológica: Aunque Panamá cerró 2025 con una reducción del 51% en muertes respecto a 2024 (28 defunciones vs. 53), el riesgo sigue siendo alto debido al cambio climático.
• Costo y sostenibilidad: Qdenga es una vacuna de alto costo (est. $30-$50 por dosis). La Ley 48 de 5 de diciembre de 2007 de Panamá exige que el Estado garantice presupuesto permanente para cualquier vacuna nueva en el esquema. El análisis costo-beneficio sugiere que el ahorro en cuidados intensivos justifica la inversión.
• Impacto en la concientización: Existe el riesgo de que la población desarrolle una «falsa seguridad» y abandone la eliminación de criaderos. La vacuna debe promocionarse como un complemento, no como un reemplazo de la eliminación manual de focos de reproducción del mosquito.
• Recomendación: Iniciar con una implementación focalizada en regiones de alta incidencia (Panamá Metro, San Miguelito, Colón) y mantener una vigilancia genómica activa para monitorear el comportamiento de los serotipos circulantes.
La inclusión de la TAK-003 es técnicamente viable y necesaria para reducir la morbi-mortalidad en Panamá. Sin embargo, su éxito depende de una negociación de precios estableciendo claramente la relación costo-beneficio, y de una comunicación clara a la población que refuerce que la «no producción y la destrucción de criaderos sigue siendo la defensa principal contra el dengue»
*Médico epidemiólogo y salubrista. Jefe del departamento de Salud y Atención Integral de la Población-MINSA. Director médico en MiniMed Corp.





