En la última década, la gestión de la salud pública ha dejado de ser una tarea exclusiva de los hospitales y laboratorios clínicos. La interconectividad global, el cambio climático y la expansión urbana sobre ecosistemas vírgenes nos han enseñado una lección costosa: la salud humana no existe en el vacío. Hoy, la estrategia One Health (Una Sola Salud), impulsada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), no es solo una tendencia académica; es la columna vertebral de la seguridad sanitaria nacional.
¿Qué es One Health y por qué ahora?
Un cambio de paradigma urgente
El concepto de «Una Sola Salud» es tan simple como ambicioso: reconocer que la salud de las personas está indisolublemente ligada a la salud de los animales y al medio ambiente que compartimos. No se trata de una aspiración teórica, sino de un marco metodológico donde las fronteras entre medicina humana, veterinaria y ecología se vuelven porosas para prevenir desastres.
¿Por qué es crítica para Panamá?
Nuestro país sirve como ‘hub’ logístico y biológico del continente. No podemos vigilar la salud de los panameños sin observar simultáneamente la fauna silvestre en nuestras selvas y el estado de nuestras cuencas hidrográficas. Estamos en un punto donde la urbanización y el clima alteran los reservorios de virus; por ello, la intervención debe ocurrir en la interfaz, antes de que el patógeno cruce la barrera de las especies.
Evidencia de Éxito: Cuando la Estrategia Salva Vidas
La implementación de One Health ha pasado de la retórica a resultados medibles en diversas latitudes:
• Vietnam y la Influenza Aviar (H5N1): Gracias a una asociación entre los sectores de salud y agricultura, lograron reducir drásticamente las muertes humanas mediante vigilancia integrada en mercados y educación comunitaria.
• Brasil y el Sistema SISS-Geo: El monitoreo de animales silvestres permitió detectar la Fiebre Amarilla en primates antes de que llegara a humanos, permitiendo campañas de vacunación preventivas que salvaron miles de vidas.
• Tailandia y su Vigilancia Inteligente: La capacitación de voluntarios locales para monitorear la salud animal y humana redujo la incidencia de Rabia y mejoró el control de la Resistencia Antimicrobiana en la industria alimentaria.
Relevancia Estratégica para Panamá
Panamá enfrenta retos únicos donde One Health ofrece soluciones tangibles:
- Vigilancia Epidemiológica de Fronteras: Como punto de tránsito masivo, el riesgo de enfermedades zoonóticas (que saltan de animales a humanos) es elevado.
- Gestión de Recursos Hídricos: La calidad del agua del Canal y para consumo humano depende de la salud de los ecosistemas circundantes.
- Seguridad Alimentaria: La interrelación entre la sanidad agropecuaria (MIDA) y la salud humana (MINSA) es vital para prevenir brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Beneficios para la Salud Pública Nacional
La implementación sistemática de esta estrategia bajo el acompañamiento de la OPS trae beneficios directos:
- Eficiencia en el Gasto Público: Al unificar sistemas de vigilancia, se evitan duplicidades entre el sector ambiental, agropecuario y de salud.
- Respuesta Temprana: Permite detectar patógenos en animales o en el entorno antes de que causen una epidemia en la población humana.
- Mitigación de la Resistencia Antimicrobiana (RAM): Uno de los mayores éxitos de One Health es el control del uso de antibióticos tanto en clínicas como en la industria ganadera, evitando que surjan «superbacterias».
Protocolos y estrategias: Del papel a la acción
Para entender cómo se aterriza esta teoría, veamos ejemplos de protocolos que Panamá ha fortalecido o debe consolidar bajo este paraguas:
- Protocolo de Vigilancia de Arbovirosis (Dengue, Zika, Chikungunya):
No se limita a fumigar casas. Incluye el estudio de la dinámica de los mosquitos en relación con los cambios en el uso del suelo y las temperaturas, involucrando a biólogos, meteorólogos y epidemiólogos.
- Estrategia de Control de la Rabia Silvestre:
Un protocolo clásico de One Health donde el MINSA y el MIDA colaboran en la vacunación de ganado y la vigilancia de poblaciones de murciélagos hematófagos, previniendo el salto del virus a humanos en zonas rurales.
- Monitoreo de la Influenza Aviar:
Protocolos de bioseguridad en granjas avícolas coordinados con la vigilancia de aves migratorias en humedales, permitiendo una alerta temprana ante posibles cepas con potencial pandémico.
Conclusión
La salud pública del siglo XXI en Panamá debe ser transversal, colaborativa y preventiva. No podemos permitirnos gestionar crisis desde silos institucionales aislados. La estrategia One Health es el camino para construir un sistema de salud resiliente, capaz no solo de reaccionar ante la enfermedad, sino de proteger el equilibrio biológico que sostiene nuestra vida y nuestra economía.
Es momento de que la gestión política y técnica converja definitivamente en esta visión. El futuro de nuestra estabilidad sanitaria depende de entender que, al final del día, solo tenemos una sola salud.





