
REDACCIÓN | Panamá en Directo
Panamá | abril 21, 2026Escucha este artículo
Panamá en Directo | Tras 30 años, Panamá recibe a sospechoso del atentado aéreo más grave de su historia
El acusado Ali Zaki Hage Jalil arribó a Panamá este lunes 20 de abril, tras ser extraditado desde Venezuela, para enfrentar la justicia por su presunta vinculación con la explosión de un avión comercial ocurrida en julio de 1994, tragedia que dejó un saldo de 21 víctimas fatales.
El sospechoso fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad desde el Aeropuerto Internacional de Tocumen hacia la sede de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), donde permanecerá detenido mientras avanzan los trámites judiciales correspondientes.
Las autoridades panameñas deberán ahora ponerlo a disposición del Órgano Judicial, instancia que definirá la fecha de audiencia en la que se debatirá su presunta participación en el atentado contra el vuelo 901 de la aerolínea Alas Chiricanas.
Un caso reabierto tras años sin resolver
La investigación, que durante años permaneció cerrada, fue reactivada en agosto de 2019 por la Fiscalía Superior de Descarga, lo que permitió retomar las diligencias y ubicar al sospechoso, quien fue finalmente detenido en noviembre de 2025 en Isla Margarita, Venezuela, tras una alerta internacional.
Además de Ali Zaki Hage Jalil, el Ministerio Público mantiene cargos abiertos contra otras personas vinculadas al caso, en el marco de una investigación que busca esclarecer completamente los hechos.
Indagatoria y cargos
La fiscalía procederá a tomar declaración indagatoria al imputado, quien enfrenta cargos por homicidio y delitos contra la seguridad de los medios de transporte. Las autoridades buscan determinar con precisión su rol dentro de la operación que culminó con la destrucción de la aeronave.
Las pesquisas han señalado que el sospechoso se encontraba en Panamá en los días previos al atentado, lo que refuerza las sospechas sobre su posible implicación directa en los hechos.
El atentado más grave en la historia del país
El 19 de julio de 1994, el vuelo 901 de Alas Chiricanas explotó pocos minutos después de despegar, provocando la muerte de sus 21 ocupantes, sin sobrevivientes. Entre las víctimas se encontraban ciudadanos panameños, estadounidenses y miembros de la comunidad judía.
De acuerdo con las investigaciones, el ataque fue ejecutado mediante la colocación de un artefacto explosivo dentro de la aeronave, lo que permitió destruirla en pleno vuelo. El hecho ha sido vinculado a redes terroristas internacionales, lo que elevó su complejidad y repercusión.
Esperanza de justicia para las víctimas
Familiares de quienes perdieron la vida han manifestado su expectativa de que la llegada del sospechoso permita finalmente esclarecer el caso, luego de más de tres décadas de incertidumbre.
Confían en que el proceso judicial avance con rigor y que se determinen responsabilidades, en un expediente que marcó profundamente al país y que sigue siendo considerado el atentado más grave ocurrido en territorio panameño.






